Están por todos lados, sólo hace falta saber reconocerlos. Es por eso que en mi afán interminable por hacer el bien a mi prójimo, decidí facilitarle al lector una pequeña lista de características típicas de un borracho hecho y derecho:
- Cualquiera que lo bese debe esperar legalmente media hora para poder conducir.
- Tiene que mezclar su sangre con agua tónica antes de poder donarla.
- Su hígado está en el programa de protección de testigos.
- Disfruta cocinar con vino... y a veces hasta lo usa en las recetas.
- Extraña aquellos dias en que el oficial que lo encontraba durmiendo en un tacho de basura era más viejo que usted.
- Guarda una botella de licor en su mesita de luz para poder tener el desayuno en la cama todas las mañanas.
- Mide el tiempo en bebidas... "La película empieza recién dentro de 3 whiskis y medio".
- No usa colonia ni perfume porque tiene fobia a poner alcohol en cualquier parte de su cuerpo que no sea la boca.
- Usa seguido la frase "Haría más ejercicio, pero mi transpiración huele a alcohol y me da sed".
- Piensa entrar a Alcohólicos Anónimos cuando empiecen a servir tragos en sus reuniones.
- Se asusta cuando despierta en su propia cama.
- Sueña con el día en que todas las razas, religiones y colores dejen a un lado sus diferencias... y se junten para regalarle un rico Whiskey escocés.
- Se convenció a si mismo de que su hígado no está hinchado... está embarazado y va a tener un higadito.
- Estuvo de acuerdo con el punto anterior y ya se puso a pensar en los gastos que le va a traer tener que mantener dos hígados.
- Su idea de karaoke es caerse de un escenario mientras grita "Rock & Roll!" en el micrófono.
- Se considera la respuesta viviente a la pregunta "¿Qué clase de idiota vomitaría en el bidet?".
- Su casa queda cuatro veces más lejos del bar cuando vuelve.
- Amenazó de muerte y se casó con la misma persona en el mismo happy hour.
- Mira Behind The Music y piensa "No es tanto alcohol".
- Se olvida cómo funcionan los pantalones.
- Nunca tomó clases, pero después del décimo trago, está muy seguro de saber tocar el piano... y bailar... al mismo tiempo.
- Odia cuando sus amigos se emborrachan tanto que los ve borrosos.
- Se la pasa disculpándose con gente que no recuerda haber conocido por cosas que no recuerda haber hecho en lugares que no recuerda haber visitado.
- No puede caminar en línea recta a menos que haya un terremoto.
- En vez de "Buenos días", las primeras palabras que salen de su boca son "¿Alguien vio mis pantalones?".
- Se agarró a piñas con usted mismo... y perdió.
- Se fue de vacaciones por dos semanas y al dueño de su bar habitual le remataron la casa.
- Cuando va a comprar cerámicos para piso, lo primero que hace es apoyar la cara sobre ellos para ver qué tan comodo sería despertar sobre ellos.
- Toma para olvidarse que tomó y así evitar que le agarre culpa.
- Desconfía de los camellos y de cualquier otro ser vivo que pueda permanecer una semana sin beber.
- El único problema que tiene con la bebida es el de dos-manos/una-boca.
- Bebe para calmarse, y a veces se calma tanto que no puede moverse.
- Cree que los borrachos son como los jugadores de ajedrez... pero borrachos.
- Su bar favorito instaló un cinturón de seguridad en su asiento habitual.
- Es tan bueno en eso de "beber para olvidar" que se termina olvidando de cómo caminar.
- 2 por 1 es su número de la suerte.
- Lo primero que pensó al despertarse fue "¡Guau, mirá la cantidad de chicles que hay pegados bajo la barra!".
- Le gusta el tequila con limón... o con basura... o con un hamster... o lo que sea, siempre y cuando haya tequila en el medio.
- Llegó sobrio a su casa y su perro lo mordió.
- Se despierta a la noche por el ruido de su hígado llorando.
- Prefiere bañarse con agua fria para que el hielo de su bebida no se derrita tan rápido.
- Se sintió shockeado y confundido al descubrir que se vendía Coca-Cola sin Fernet.
- Un buen compañero de bebidas lo va ir a sacar de la carcel, pero uno excelente va a estar sentado al lado suyo diciendole "¡Loco, esa sí que fue buena!".
- Estando borracho dice las cosas que piensa estando sobrio.
- Decidió no beber más... y obviamente menos tampoco.
- Si no fuera por las aceitunas en su Martini, segúramente se moriría de hambre.
- Sus compañeros de trabajo comienzan a preocuparse cuando lo ven llegar a la oficina sin resaca.
- El Whiskey más barato que compró era tan malo que tuvo que tomarse la mitad de la botella para emborracharse y poder soportar el sabor de la segunda mitad.
- Se masturba con los anuncios de licores en Playboy.
- Se volvió católico sólo porque le pareció interesante la cantidad de veces que aparece la palabra "vino" en la Biblia.
- Cree que la cerveza es como aquel viejo amigo que conoció el primer día en el jardín de infantes y que todavía siguen juntos.
Si usted, estimado lector, conoce a alguien que cumpla con estas características, o al menos dos de ellas, le recomiendo que se aleje lo más posible si no quiere terminar limpiando restos de bendiciones humanas de su ropa... y si usted es el que se siente identificado, le recomiendo que deje sus pertenencias a nombre de su amigo Degradado y proceda a volarse los sesos con un arma de gran calibre... su hígado se lo va a agradecer.